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  • Néstor Barbosa

Los 5 de «La pasta no engorda»

Soy un auténtico desastre en la cocina. Es un hecho inexorable. Pero menos mal que existe personas como Cristian (La pasta no engorda), que tras un contenido perfectamente cuidado en Instagram, se encuentra un currante en constante aprendizaje y sabiduría que comparte con sus seguidores. El mejor reflejo de todo ello es su eBook 20 recetitas para follar, una declaración de intenciones metafórica y repleta de recetas que interesan hasta a madres como la mía. Desconozco, a parte del gusto visual, las virtudes que nos unen. Pero cuando llegó a mi correo sus 5 libros predilectos con explicaciones exentas de un lenguaje ampuloso, decidí que ya no solo me interesaban sus platos. A día de hoy puedo proclamar sin titubear que también me interesa su persona. Aquí va un curioso compendio literario para aliviar los 40 grados de este domingo:


«No me gusta decir que unos libros son mejores que otros, reconozco que todos llevan muchas letras y no soy yo quien para juzgar si están bien colocadas o no. Aunque algunos sean una mierda. Eso es verdad.

Estos no son mis cinco libros favoritos porque tampoco me acuerdo de todos los que me he leído. No son cinco libros que me haya leído muchas veces, de hecho uno de ellos lo tiene mi ex. Si estás leyendo esto, devuélvemelo please. Lo que sí puedo decir es que me han hecho sentir cosas y me han mantenido el culo quieto en el sofá, cosa algo complicada en mi caso».


La increíble boda de Gilbert y Moira de Joe Keenan.


«Este me lo estoy leyendo ahora y me hace mucha gracia, por eso quiero meterlo. Me gusta leer libros divertidos en verano mientras me congelo en algún aeropuerto o me muero de calor en una playa. Trata sobre dos liantes que eran ricos pero que se han arruinado, concretamente un marica y una señora. Deciden fingir que son pareja y organizar un bodorrio para ganar dinero. Implican a su mejor amigo para que corra rumores y haga creer a la gente que se quieren de verdad porque nadie se lo cree. Llevo un cuarto de libro así que tampoco puedo contar mucho más».


Castillos de Cartón de Almudena Grandes.


Me flipa este libro, mientras lo lees te vienen olores a óleo, bellas artes, porros, playa y kalimotxos. Me produce un poco de serendipia y me recuerda a una semana de mi vida en la que también estuve en un triángulo amoroso con dos personas que se llaman igual que los protagonistas del libro.


La historia comienza con el suicidio de uno de los protagonistas (No es spoiler). Durante el libro te cuentan el pasado de estos tres jóvenes que estudiaban bellas artes y que empezaron a gustarse. Es muy bonito y me siento súper identificado. Creo que leerlo puede hacerte borrar muchos prejuicios además de hacerte sentir joven de nuevo».


La mecánica del corazón de Mathias Malzieu.


«Cada frase de este libro hay que leerla varias veces porque es jodidamente perfecta, parece matemáticamente estudiado. Trata sobre un niño que nace con el corazón congelado y tienen que ponerle un reloj de madera en su lugar. Le prohíben enamorarse para que no se le rompan las agujas y ahí comienza su historia.

Tiene claras notas de Tim Burton cuando molaba. Toda la estética y metáforas del libro son increíbles, me están entrando muchísimas ganas de volver a leerlo. Simplemente maravilloso».


Alimenta tu cerebro de David Perlmutter.


«Soy un friki de la alimentación y además de ser vegano por principios éticos, considero que comer bien es una de las mejores cosas que puedes hacer para quererte a ti misma.


Este libro es bastante entendible aunque no tengas ni idea de nutrición y habla sobre cómo nos afecta el buen o mal estado de nuestras bacterias intestinales a nuestro estado físico y mental. El cerebro y el intestino nacen de las mismas células madre cuando somos fetos y es muy fuerte la relación bidireccional que hay entre ello».


El universo contra Alex Woods de Gavin Extence.


«En este sí tengo que ser sincero y decir que es de mis libros favoritos. Trata sobre un niño que le cae un meteorito en el cerebro mientras está en el baño, lo cual le lleva a un montón de situaciones inesperadas que le van a hacer evolucionar un montón. Este personaje tiene una personalidad increíble, yo me enamoré un poco de él, igual que de todos los que aparecen en el libro. Son súper guays. Hay una científica, una adolescente que come chicle con la boca abierta, unos niños malos y no quiero seguir diciendo nada más porque hay que leerlo.


Este niño entabla una buena amistad con un señor vecino suyo. Me encanta ver cómo hablan, cómo aprenden y cómo se quieren. Es precioso y te ríes muchísimo, además toca temas como la legalización y la eutanasia desde un punto de vista muy inocente que hace reflexionar bastante. Me parece importante decir también que la madre del niño se dedica a echar las cartas».


Fotografía: IG @lapastanoengorda

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